La noche congela mi piel y la soledad arrasa con mi alma. Escalofríos abrazan mi cuerpo y la ausencia de tu presencia me aturde.
Pasan los días y al avanzar el tiempo, espero que aquella mano que golpea mi puerta sea la tuya, pero los días siguen su curso y el deseo de verte se vuelve melancolía
¿Reir o llorar? ¿Ignorarlo o sufrir por ello? lo que sí se es que te quiero y que el verte es mi mayor anhelo.